Por Salvador Camarena
Los paÃses de América Latina y el Caribe intentaban ayer superar desacuerdos para concretar un compromiso que los lleve a crear un nuevo organismo que les agrupe, en una jugada que pretende contener la fuerza que ejerce Estados Unidos -que junto a Canadá quedarÃa fuera- en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Reunidos en Cancún (México) desde el domingo, y con la inauguración formal ayer lunes por parte del anfitrión, Felipe Calderón, los mandatarios de 25 de las 32 naciones integrantes del Grupo de RÃo (Honduras, la que es número 33, está suspendida tras el golpe de Estado del año pasado) negociaban ayer el acuerdo. Estaban presentes Raúl Castro, presidente de Cuba; Hugo Chávez, de Venezuela, Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil, Evo Morales, de Bolivia y René Préval, de HaitÃ, entre otros, y ausentes los gobernantes de Perú, Alan GarcÃa, y de Honduras, Porfirio Lobo.
El presidente mexicano se refirió al acuerdo como la “oportunidad inédita de construir un espacio común que agrupe a todos los paÃses de América Latina y el Caribe. Un espacio que reafirme la unidad, la identidad de nuestra región y que abra nuevas vÃas a nuestras aspiraciones de integración para el desarrollo. Que consolide y profundice nuestros procesos democráticos y que amplÃe las libertades de todos”.
En la reunión de ministros del domingo se adelantó que podrÃa estar lista la formación del nuevo organismo, ya que en contra sólo se ha manifestado Perú. La idea original surgió durante la reunión previa del grupo de RÃo, en Salvador de BahÃa, Brasil, hace dos años, y podrÃa concretarse el año entrante en una nueva cita, aún sin confirmar, en Caracas.
Los diplomáticos discuten si se tratarÃa de una “organización, una unión o una comunidad”. La canciller mexicana, Patricia Espinosa, ha planteado que la región tiene que discutir si se trata de “dar los primeros pasos hacia la conformación de una instancia comunitaria como la que dio origen a la Unión Europea”.
La reunión, que según los observadores se desarrollaba ayer en un clima propicio, dado el éxito de convocatoria logrado con la asistencia de mandatarios que han faltado a otras citas regionales, abordará igualmente el galimatÃas hondureño: cómo reinsertar a esa nación en la normalidad diplomática, después de que la OEA suspendiera los derechos al Gobierno surgido del golpe y que organizó las elecciones en las que triunfó Porfirio Lobo, quien ya ha sido reconocido por Estados Unidos.
En la agenda también está el esfuerzo latinoamericano para ayudar a la reconstrucción de Haità y diversos proyectos de cooperación económica, tanto regionales, como bilaterales; entre ellos, el impulso a un acuerdo entre México y Brasil para establecer un Tratado de Libre Comercio.
Para Calderón, además, el encuentro supone la oportunidad de reforzar un protagonismo en América Latina que le disputa Brasil y que le reprochan otros ante la intensidad de su relación polÃtico-económica con Estados Unidos y Canadá. “El éxito de la convocatoria demuestra que sà se puede y sà se vale ser bipolar, ver para el norte y para el sur”, comentó el analista internacional Gabriel Guerra Castellanos, presente en la reunión, que concluye hoy.