Diciembre de 2009. La Habana, Cuba.
Queridos hermanos:
En la vida me acompaña el orgullo de mis raÃces africanas, principalmente por el legado histórico del Movimiento Negro en la digna lucha por los derechos civiles y la integración racial. La obra de prominentes personalidades, como Marcus Garvey, Rosa Parks, Martin Luther King y Nelson Mandela constituyen referentes que sostienen los ideales que motivan mi labor, a favor de la igualdad de derechos y de oportunidades de progreso para todos los seres humanos.
Lamentablemente los cubanos sufrimos el lastre de la discriminación bajo el actual sistema polÃtico, que mancilla las libertades individuales. En medio de esa realidad, los negros somos vÃctimas de las peores consecuencias.
Más allá del componente cultural que influye en la ilegal e inmoral práctica del racismo, en el paÃs se han establecido, de modo institucional, patrones que refuerzan la idea de la supremacÃa de la raza blanca, en menoscabo de la autoestima de los afrocubanos. La ley de peligrosidad y el artÃculo 5 de la constitución cubana son las muestras más evidentes de este racismo institucional. El Gobierno no permite la apertura de espacios públicos, abiertos a todos los ciudadanos sin distinción, para el debate de la problemática racial, y tampoco adopta polÃticas dirigidas a solucionar ese flagelo. Mientras, los trabajos peor remunerados, la residencia en los barrios insalubres, el predominio dentro de la población penal, entre otras penurias, son las perspectivas para los negros y mestizos que conforman la sociedad mixta de la Isla.
Para la historia de la nación cubana es un hecho de relevante importancia la solidaridad manifiesta en la Declaración que ustedes promueven, de condena a la violación sistemática de los derechos civiles de nuestro pueblo, con énfasis en la marginación de los afrocubanos.
Deseo expresarles mi profundo agradecimiento y admiración por sus acciones de apoyo, ellas reactivan nuestras esperanzas.
Saludos afectuosos y Dios los bendiga,
Dr. Darsi Ferrer RamÃrez.
Prisión Valle Grande